Cardano dio un paso histórico en su evolución con la activación del hard fork Van Rossum, una actualización que no solo introduce mejoras técnicas para los contratos inteligentes, sino que también redefine la forma en que la blockchain toma decisiones. Por primera vez desde el lanzamiento de la red, una actualización del protocolo fue propuesta, debatida y aprobada íntegramente mediante el sistema de gobernanza on-chain de la comunidad, sin ser dirigida por la empresa que desarrolló originalmente el proyecto.
La actualización, activada el 18 de julio, lleva a Cardano a la versión 11 del protocolo, reduce los costos de ejecución de contratos inteligentes y establece las bases para la futura implementación de Ouroboros Leios, una de las mejoras de escalabilidad más importantes previstas para la red durante 2026.
Más allá de los cambios técnicos, el hard fork marca un punto de inflexión para el ecosistema de ADA, al demostrar que la comunidad ya puede decidir el rumbo del protocolo mediante un modelo de gobernanza descentralizada.
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La red principal de Cardano migró oficialmente de la versión 10 a la versión 11 durante el cambio del epoch 643 al 644, activando el hard fork el 18 de julio a las 21:44 UTC, después de que la propuesta fuera ratificada el 13 de julio.
A diferencia de las actualizaciones anteriores, este proceso no fue coordinado por Input Output (IO), la empresa de ingeniería fundada por Charles Hoskinson y responsable del desarrollo inicial de Cardano.
En su lugar, toda la propuesta siguió el mecanismo de gobernanza introducido durante la denominada era Voltaire, permitiendo que los participantes de la red decidieran directamente si la actualización debía implementarse.
Este cambio representa uno de los mayores hitos en la evolución institucional de Cardano, ya que traslada el control del protocolo desde sus desarrolladores originales hacia los propios actores del ecosistema.
El aspecto más relevante del hard fork Van Rossum no es únicamente la actualización técnica, sino el proceso mediante el cual fue aprobada.
Para que la propuesta avanzara, fue necesario obtener el respaldo de tres organismos distintos dentro del sistema de gobernanza de Cardano.

Los Delegated Representatives (DReps), elegidos por los poseedores de ADA para votar en su nombre, aprobaron la propuesta con un 78,97% de votos favorables, superando ampliamente el umbral mínimo requerido del 60%.
Este mecanismo funciona de manera similar a un sistema parlamentario, donde los usuarios delegan su poder de voto en representantes especializados.
El Comité Constitucional, encargado exclusivamente de verificar que las propuestas respeten la Constitución de Cardano, también dio luz verde a la actualización.
Los siete integrantes del comité votaron a favor, superando el mínimo de cinco votos necesarios.
Su función no consiste en evaluar si una propuesta es conveniente, sino únicamente si cumple las normas fundamentales establecidas para la red.
El margen más estrecho llegó por parte de los operadores de pools de participación, responsables de mantener la infraestructura de Cardano.
El 53,02% respaldó la actualización.
Aunque la propuesta fue aprobada, el resultado refleja uno de los principios fundamentales de una gobernanza descentralizada: el hecho de que los desarrolladores originales ya no pueden garantizar que sus preferencias sean adoptadas automáticamente por la red.
Además, antes de la ratificación definitiva, la Constitución exigía que al menos el 85% del stake activo ejecutara una versión compatible del software.
Los datos de telemetría mostraban aproximadamente un 93% de adopción de la versión 11 antes de la activación oficial, facilitando una transición sin inconvenientes.
Desde el punto de vista técnico, la versión 11 no introduce cambios visibles en la estructura de las transacciones, ya que se trata de un hard fork intra-era, es decir, una actualización que permanece dentro de la actual etapa de gobernanza de Cardano.
Esto significa que la migración requiere pocos ajustes para exchanges, billeteras y aplicaciones existentes.
Sin embargo, incorpora mejoras importantes para los desarrolladores.
La actualización amplía las capacidades de Plutus, el lenguaje utilizado para desarrollar contratos inteligentes en Cardano.
Entre las novedades destacan:
Estas mejoras permiten reducir la cantidad de recursos computacionales necesarios para ejecutar aplicaciones descentralizadas (dApps), disminuyendo potencialmente las comisiones asociadas a su uso.
La actualización también fortalece varios mecanismos internos del libro mayor de Cardano.
Uno de ellos garantiza que dos stake pools no puedan reutilizar la misma clave criptográfica de identidad, reforzando la seguridad operativa de la red.
Aunque estos cambios pasan desapercibidos para la mayoría de usuarios, contribuyen a mejorar la robustez del protocolo.
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Input Output describió la actualización como un paso previo hacia el siguiente gran cambio de Cardano: la futura era Dijkstra, donde se implementará Ouroboros Leios.
Esta propuesta busca aumentar significativamente la capacidad de procesamiento de la blockchain sin comprometer la seguridad del modelo Proof of Stake.
El objetivo de Leios será:
Aunque esta actualización todavía está prevista para 2026, Van Rossum establece tanto las bases técnicas como el precedente de gobernanza necesario para hacer posible esa transición.
Para un usuario que simplemente mantiene o envía ADA, prácticamente no existe ninguna diferencia inmediata.
Tras la activación:
En otras palabras, el hard fork no modifica el funcionamiento cotidiano de la blockchain para los usuarios tradicionales.
El impacto real comenzará a notarse conforme los desarrolladores adapten sus aplicaciones para aprovechar las nuevas capacidades de Plutus.
Los contratos inteligentes podrán ejecutarse con menores costos computacionales.
En consecuencia, protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi), plataformas NFT y otros servicios construidos sobre Cardano podrían reducir las comisiones que pagan sus usuarios.
No obstante, estas reducciones no serán automáticas.
Cada desarrollador deberá actualizar sus contratos inteligentes para beneficiarse del nuevo modelo de costos introducido por la versión 11.
Por ello, las ventajas económicas se materializarán progresivamente conforme el ecosistema adopte las nuevas herramientas disponibles.
Más allá del rendimiento técnico, Van Rossum representa una transformación en la estructura de poder dentro de Cardano.
En muchas redes blockchain, las decisiones estratégicas continúan dependiendo principalmente del equipo fundador o de la empresa responsable del desarrollo.
Con esta actualización, Cardano demuestra que su sistema de gobernanza puede gestionar cambios críticos del protocolo mediante votación comunitaria.
Para quienes mantienen ADA, esto implica que el activo ya no depende exclusivamente de las decisiones de sus creadores, sino que incorpora un mecanismo formal mediante el cual la comunidad puede definir la evolución futura de la red.
Este modelo no elimina el debate sobre si una gobernanza descentralizada puede ser más lenta que un desarrollo centralizado, pero sí cambia de manera significativa quién tiene la autoridad para aprobar las próximas actualizaciones.
El hard fork recibe su nombre en honor a Max van Rossem, colaborador de la gobernanza de Cardano que participó activamente en la elaboración de la Constitución del proyecto y falleció en octubre de 2025.
La elección del nombre refleja el reconocimiento de la comunidad a quienes contribuyeron al diseño institucional del ecosistema, especialmente en una actualización que simboliza precisamente la consolidación de ese modelo de gobernanza.
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La activación del hard fork Van Rossum marca un cambio relevante en la evolución de Cardano desde dos perspectivas complementarias. En el plano técnico, introduce mejoras que permitirán desarrollar contratos inteligentes más eficientes y sienta las bases para la futura implementación de Ouroboros Leios, la actualización orientada a incrementar significativamente la capacidad de procesamiento de la red.
Sin embargo, el cambio más trascendental ocurre en el ámbito de la gobernanza. La aprobación íntegra de esta actualización mediante votación on-chain demuestra que Cardano ha comenzado a operar bajo un modelo en el que la comunidad asume un papel central en las decisiones del protocolo. Para los usuarios de ADA, el impacto inmediato es prácticamente imperceptible, pero el precedente que deja Van Rossum podría definir la forma en que la blockchain evolucione durante los próximos años.
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