Durante la primera mitad de 2026, las empresas vinculadas a la inteligencia artificial dominaron los mercados bursátiles gracias al fuerte crecimiento de la demanda de infraestructura informática. Sin embargo, en los últimos días ese liderazgo comenzó a mostrar señales de agotamiento. Al mismo tiempo, Bitcoin ha logrado recuperarse tras marcar su nivel más bajo en casi dos años, alimentando el debate sobre un posible cambio en las preferencias de los inversionistas.
El movimiento todavía es incipiente, pero la combinación entre la corrección de las acciones relacionadas con memoria y semiconductores y el repunte de la mayor criptomoneda del mercado está siendo seguida de cerca por analistas e inversionistas. La gran incógnita es si el capital que durante meses se concentró en la narrativa de la inteligencia artificial comenzará a regresar hacia los activos digitales.
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El mercado bursátil encontró este año un claro ganador: las compañías que suministran la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial.
La creciente demanda de centros de datos, aceleradores de IA y soluciones de computación de alto rendimiento impulsó el desempeño de fabricantes de memoria y semiconductores, convirtiéndolos en algunos de los activos con mejor rendimiento del año.

Uno de los casos más destacados ha sido Sandisk (SNDK), fabricante de memoria flash NAND utilizada en servidores de inteligencia artificial, centros de datos, dispositivos móviles y otras aplicaciones tecnológicas. Sus acciones acumulan un impresionante avance superior al 530% en lo que va de 2026.
También sobresale Micron Technology (MU), uno de los principales fabricantes mundiales de memoria DRAM y chips de memoria de alto ancho de banda (HBM), componentes esenciales para el entrenamiento y funcionamiento de modelos avanzados de inteligencia artificial. Sus títulos registran una subida superior al 230% durante el año.
El comportamiento de estos fabricantes refleja el enorme interés del mercado por las compañías que se benefician directamente de la expansión de la infraestructura de IA.
El fuerte optimismo que impulsó a este segmento durante meses comenzó a moderarse hacia finales de junio.
El Roundhill Memory ETF (DRAM), fondo que agrupa empresas dedicadas a la fabricación de memorias para aplicaciones tecnológicas, había logrado duplicar su valor durante la primera mitad del año. Sin embargo, desde el máximo alcanzado el 22 de junio acumula una caída cercana al 25%.
Por su parte, el VanEck Semiconductor ETF (SMH), uno de los principales indicadores del desempeño del sector de semiconductores, retrocede aproximadamente un 12% desde sus máximos recientes, luego de haber ganado alrededor de un 60% durante el primer semestre.
Estas correcciones no eliminan las fuertes ganancias acumuladas en 2026, pero sí reflejan que parte del entusiasmo inicial empieza a moderarse después de varios meses de subidas prácticamente ininterrumpidas.
Mientras el sector de inteligencia artificial experimentaba esta toma de beneficios, Bitcoin comenzó a mostrar un comportamiento opuesto.
Después de caer por debajo de los 58.000 dólares el 1 de julio, la criptomoneda logró recuperar los 61.000 dólares, alejándose de los mínimos registrados recientemente.
La recuperación resulta especialmente llamativa porque ocurre tras varios meses en los que el mercado cripto permaneció en un segundo plano frente al entusiasmo por las compañías relacionadas con inteligencia artificial.
La diferencia también puede observarse en los fondos cotizados.
Mientras los ETF especializados en memoria y semiconductores lideraban las ganancias durante gran parte del año, el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock —el mayor ETF de Bitcoin del mercado— acumula una caída cercana al 30%, en línea con el desempeño del propio activo digital durante ese período.
Esta divergencia refleja cómo gran parte del capital institucional favoreció las inversiones vinculadas con la infraestructura de IA frente a las criptomonedas durante la primera mitad de 2026.
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Uno de los acontecimientos que incrementó la presión sobre las acciones tecnológicas ocurrió tras conocerse información sobre Meta Platforms.
Según un reporte de Bloomberg, la compañía estaría creando una nueva unidad de negocio denominada Meta Compute, cuyo objetivo sería comercializar capacidad excedente de procesamiento mediante unidades gráficas (GPU) a terceros.
La noticia generó inquietud entre los inversionistas porque podría modificar la dinámica competitiva del mercado de infraestructura para inteligencia artificial.
Durante los últimos meses surgieron numerosas empresas especializadas en alquilar capacidad de procesamiento basada en GPU para desarrolladores de IA, un segmento conocido popularmente como “neocloud”.
Si uno de los mayores compradores mundiales de GPU comienza también a ofrecer capacidad disponible al mercado, la oferta podría aumentar significativamente y ejercer presión sobre este modelo de negocio.
La reacción negativa no se limitó únicamente a fabricantes de memoria o semiconductores.
Varias compañías que anteriormente se dedicaban a la minería de Bitcoin y posteriormente reorientaron parte de su infraestructura hacia servicios de computación de alto rendimiento (HPC) también registraron importantes caídas.
Empresas como IREN, Cipher Digital (CIFR) y TerraWulf (WULF), que adaptaron sus centros de datos para ofrecer alojamiento de GPU y servicios de infraestructura para inteligencia artificial, retrocedieron al menos un 20% desde sus máximos históricos.
Estas compañías habían sido algunas de las principales beneficiadas por el auge de la IA, ya que aprovecharon la infraestructura originalmente destinada a la minería para atender la creciente demanda de capacidad computacional.
El cambio en el sentimiento del mercado demuestra que los inversionistas comienzan a reevaluar las valoraciones de empresas cuyo crecimiento dependía casi exclusivamente del auge de la inteligencia artificial.
Aunque todavía es prematuro hablar de un cambio estructural en los mercados, los movimientos recientes han abierto una discusión relevante entre los participantes financieros.
Durante meses, gran parte del capital buscó exposición a compañías relacionadas con inteligencia artificial debido a las expectativas de crecimiento del sector. En consecuencia, otros segmentos, incluido el mercado de criptomonedas, quedaron relativamente relegados.
Ahora el escenario parece mostrar un comportamiento diferente.
Por un lado, las acciones que lideraban las ganancias comienzan a experimentar correcciones después de un fuerte rally. Por otro, Bitcoin ha reaccionado positivamente tras tocar mínimos que no se observaban desde hace casi dos años.
Este comportamiento no confirma por sí solo una rotación definitiva de capital, pero sí podría representar el inicio de un proceso de rebalanceo por parte de los inversionistas.
En este tipo de entornos es habitual que los gestores de fondos reduzcan exposición en los activos con mayores ganancias acumuladas para redistribuir parte del riesgo hacia mercados que presentan valoraciones más atractivas o mayores posibilidades de recuperación.
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Pese al cambio observado durante los últimos días, todavía existen pocos elementos para afirmar que la narrativa de la inteligencia artificial ha perdido definitivamente su liderazgo.
Las empresas vinculadas a memoria, semiconductores y computación continúan acumulando rendimientos extraordinarios en lo que va del año, muy superiores a los registrados por Bitcoin y por gran parte del resto del mercado.
Sin embargo, la reciente toma de beneficios coincide con una recuperación del mercado de criptomonedas, lo que podría modificar gradualmente el posicionamiento de algunos inversionistas institucionales si esa tendencia logra consolidarse.
Por ahora, el comportamiento simultáneo de ambos sectores constituye una señal que merece seguimiento. Si las acciones relacionadas con infraestructura de IA continúan perdiendo fuerza mientras Bitcoin mantiene su recuperación, podría comenzar una nueva etapa en la asignación de capital entre los mercados tecnológicos y los activos digitales.
Aunque todavía no existen evidencias suficientes para hablar de un cambio definitivo de ciclo, la combinación entre el enfriamiento del entusiasmo por la infraestructura de inteligencia artificial y la mejora del precio de Bitcoin sugiere que el mercado empieza a replantear dónde podrían encontrarse las mejores oportunidades durante la segunda mitad de 2026.
La entrada Bitcoin recupera terreno mientras las acciones de semiconductores e IA pierden impulso: ¿está cambiando el flujo de capital? se publicó primero en Criptoinforme.